jueves, 2 de abril de 2009

Lucha por ser santo, ese es tu único fin.

Ten por cierto que tu vida ha de ser una muerte continua y que cuanto más uno muere a sí mismo, tanto más vivirá para Dios.

Cuando el hombre haya llegado al punto de no buscar consuelo en ninguna criatura, entonces comenzará por primera vez a gustar perfectamente de Dios y estará contento de todo lo que le puede acontecer.

Luchar contra las pasiones y las malas inclinaciones es una tarea más pesada que transpirar en las faenas corporales. Y el que no evita las faltas pequeñas, poco a poco resbalará hasta caer en las grandes.

Los que enseñen a otros la santidad brillarán como estrellas por toda la eternidad.

El día que no haya santos, no habrá Iglesia.

La auténtica santidad se consuma siempre en la cruz.

Un santo hace al mundo más rico, más bello, más bueno.

Una sola cosa detiene a muchos del progreso espiritual y de un decidido esfuerzo por corregirse: el horror a la dificultad o el miedo a la lucha. En realidad los que más avanzan en las virtudes son los que mas virilmente se esfuerzan por superar lo que más los estorba y obstaculiza.

Cuando poseas a Cristo serás rico y eso te bastará. Él será tu proveedor y te conseguirá fielmente cuanto necesites para que no debas esperarlo de los hombres, porque estos cambian fácilmente y pronto desaparecen, mientras Cristo permanece eternamente y esta firme hasta el fin.

Los que hoy están contigo mañana pueden ser tus contrarios, y al revés, porque los mortales cambian a menudo como el viento.

Cristo quiso padecer y ser despreciado, ¿y tú te atreverás a quejarte de algo?

El que se ha acostumbrado a vivir interiormente y tener en poco valor las cosas externas, no precisa lugares ni espera circunstancias para entregarse a la oración.

Nada mancha ni esclaviza tanto el corazón del hombre como el amor desordenado a las criaturas. Si renuncias a los consuelos exteriores podrás mirar las cosas celestiales y gozar de grande alegría en tu corazón.

Un hombre dominado por las pasiones, hasta el bien convierte en mal y todo lo cree malo.