jueves, 16 de abril de 2009

Agunas Reflexiones!!!

No hay tiempo mejor empleado que el que se invierte en santificar el alma del prójimo.

El tiempo transcurrido en glorificar a Dios y en cuidar la salud del alma, no será nunca tiempo perdido.

Quien no cree en el demonio no cree en el Evangelio (Juan Pablo II al exorcista Pellegrino Ernetti).

Un solo acto de amor a Dios en tiempos de aridez vale más que cien en momentos de ternura y consuelo.

Lo más oscuro de la noche suele estar a pocos minutos de la aurora.

En ningún sitio está uno mejor que donde quiere el Señor que estemos.

"Desde que comenzó la guerra hice el propósito de dar la vida por Cristo. ¡No voy ahora a romper el ayuno cuando están a punto de dar las doce!" (Ultimas palabras del mártir cristero Noberto López antes de ser fusilado, con las que rechazaba la oferta de salvar su vida a cambio de apostatar).

El demonio tiene una única puerta para entrar en nuestro espíritu: la voluntad. No existen puertas secretas.

El hombre que ha empezado a vivir seriamente por dentro, empieza a vivir más sencillamente por fuera.

Si se consigue vencer la tentación, ésta produce el efecto de un lavado en la ropa sucia.

Los espíritus mediocres suelen condenar todo aquello que está fuera de su alcance.

No serás mas santo si te adulan ni más abyecto si te vituperan. Eres lo que eres. Ante Dios no puedes ser ni más grande de lo que eres, aunque te ensalcen los hombres.

La única tragedia que nos puede pasar, es no ser santos.

No siempre eliges el camino, sino que a veces el camino te elige a vos, nos guste o no.

De todas las cosas existentes algún día tendrás que separarte, quieras o no, algunos lo hacen antes voluntariamente, otros después sin desearlo.

jueves, 2 de abril de 2009

Lucha por ser santo, ese es tu único fin.

Ten por cierto que tu vida ha de ser una muerte continua y que cuanto más uno muere a sí mismo, tanto más vivirá para Dios.

Cuando el hombre haya llegado al punto de no buscar consuelo en ninguna criatura, entonces comenzará por primera vez a gustar perfectamente de Dios y estará contento de todo lo que le puede acontecer.

Luchar contra las pasiones y las malas inclinaciones es una tarea más pesada que transpirar en las faenas corporales. Y el que no evita las faltas pequeñas, poco a poco resbalará hasta caer en las grandes.

Los que enseñen a otros la santidad brillarán como estrellas por toda la eternidad.

El día que no haya santos, no habrá Iglesia.

La auténtica santidad se consuma siempre en la cruz.

Un santo hace al mundo más rico, más bello, más bueno.

Una sola cosa detiene a muchos del progreso espiritual y de un decidido esfuerzo por corregirse: el horror a la dificultad o el miedo a la lucha. En realidad los que más avanzan en las virtudes son los que mas virilmente se esfuerzan por superar lo que más los estorba y obstaculiza.

Cuando poseas a Cristo serás rico y eso te bastará. Él será tu proveedor y te conseguirá fielmente cuanto necesites para que no debas esperarlo de los hombres, porque estos cambian fácilmente y pronto desaparecen, mientras Cristo permanece eternamente y esta firme hasta el fin.

Los que hoy están contigo mañana pueden ser tus contrarios, y al revés, porque los mortales cambian a menudo como el viento.

Cristo quiso padecer y ser despreciado, ¿y tú te atreverás a quejarte de algo?

El que se ha acostumbrado a vivir interiormente y tener en poco valor las cosas externas, no precisa lugares ni espera circunstancias para entregarse a la oración.

Nada mancha ni esclaviza tanto el corazón del hombre como el amor desordenado a las criaturas. Si renuncias a los consuelos exteriores podrás mirar las cosas celestiales y gozar de grande alegría en tu corazón.

Un hombre dominado por las pasiones, hasta el bien convierte en mal y todo lo cree malo.

viernes, 27 de marzo de 2009

Frases de santos III


En resistir, pues, a las pasiones se halla la verdadera paz del corazón, y no en seguirlas.


No hay, pues, paz en el corazón del hombre carnal, ni del que se entrega a lo exterior, sino en el que es fervoroso y espiritual.

El que no está dispuesto a sufrirlo todo, y a hacer la voluntad del amado, no es digno de llamarse amante.

Aún no has resistido hasta derramar sangre. Poco es lo que padeces, en comparación de lo que padecieron tantos, tan fuertemente tentados, tan gravemente atribulados, probados y ejercitados de tan diversos modos.

No es cosa de poco momento ganar o perder el reino de Dios.

Algunos padecen graves tentaciones al principio de su conversión, y otros al fin, pero otros son molestados casi por toda su vida.

Si no puedes hacerte a ti cual deseas, ¿cómo quieres tener a otro a la medida de tu deseo? De buena gana queremos a los otros perfectos, y no enmendamos los propios defectos.

Los Santos y amigos de Cristo sirvieron al Señor en hambre y en sed, en frío y desnudez, en trabajos y fatigas, en vigilias y ayunos, en oraciones y santas meditaciones, en persecuciones y muchos oprobios.

Los mayores Santos evitaban cuanto podían la compañía de los hombres, y elegían el vivir para Dios en su retiro.

Por esto, al que quiere llegar a las cosas interiores y espirituales le conviene apartarse con Jesús de la gente.

viernes, 20 de marzo de 2009

Frases de santos II

Las plegarias de los santos en el cielo y de los justos en la tierra son cual perfume de duración eterna.

Los que enseñen a otros la santidad brillarán como estrellas por toda la eternidad.

Los santos fueron santos, porque quisieron, con inmenso querer, ser fieles.

Los santos son los que verdaderamente son poderosos, porque tienen al mismo Señor con ellos.

Nada estorba a la santidad si somos fieles.

No eres más santo porque te alaben, ni más vil porque te desprecien.

Nunca es demasiado tarde para empezar a hacerse santos.

Si de veras le servimos y le amamos, eso es la santidad.

Solo hay una desgracia: no ser santo.

Toda santidad cristiana, es la respuesta a una llamada y la obediencia a una inspiración divina, discernida y reconocida como tal.

Todas las grandes empresas de santidad de la Biblia y de la historia de la Iglesia reposan sobre un “sí” dicho a Dios en el momento en que Él revela personalmente a alguien su voluntad.

Todo cristiano debe ser un verdadero cristiano, un perfecto cristiano. ¿Y cómo se llama la vida perfecta de un cristiano? Se llama “santidad”. Por ello, todo cristiano debe ser santo.

Un gran deseo de ser santo, es el primer peldaño para llegar a serlo; y al deseo se ha de unir una firme resolución.

Un santo triste es un triste santo.

miércoles, 11 de marzo de 2009

Dichos de Santos

En lugar de desanimarme, me he dicho a mí misma: Dios no puede inspirar deseos irrealizables; por lo tanto, a pesar de mi pequeñez, puedo aspirar a la santidad.

Jesús me pide que sea santa. Que haga con perfección mi deber. Que el deber es la cruz.

La aventura de la santidad comienza con un «sí» a Dios.

La ciencia de los santos es la voluntad de Dios.

La marca de un santo no es la perfección, sino la consagración.

Un santo no es un hombre sin faltas, es un hombre que se ha dado sin reservas a Dios.

La santidad consiste en estar siempre alegres.


La santidad consiste en la disposición del corazón.

La santidad es muy sencilla, dejarse confiada y amorosamente en brazos de Dios, queriendo y haciendo lo que creemos que Él quiere.

La santidad no es un privilegio para algunos, sino una obligación para todos, "para usted y para mí".

La santidad se encuentra en el camino que nos abre cada uno de nuestros días, en que se ofrecen a nosotros, con atractivo desigual, los deberes de nuestra vida cotidiana.

La santificación se forja cuando Dios va quitando al alma todo, y la deja como en un inmenso desierto.

martes, 3 de marzo de 2009

Tender a la Santidad

No todo el que diga, Señor, Señor ..... entrará en el reino de los cielos.

"A cualquier precio que sea, es necesario que Dios esté contento."

"Los santos no nacieron santos; llegaron a la santidad después de una larga continuidad de vencimientos propio."

"Los corazones de los hombres aman un día y al otro son indiferentes. Solo Dios no cambia".

El alma que anda en amor, ni cansa, ni se cansa.

El alma que está enamorada de Dios es un alma gentil, humilde y paciente.

"Dios no manda cosas imposibles, sino que, al mandar, te enseña a que hagas cuanto puedes, y a que pidas lo que no puedes".

"En la medida en que se ama algo temporal, se pierde el fruto de la caridad."

"Un cristiano fiel, iluminado por los rayos de la gracia al igual que un cristal, deberá iluminar a los demás con sus palabras y acciones, con la luz del buen ejemplo".

Siempre ha habido santos, pero ¿quién está realmente cualificado para canonizarlos?.

Basta amar al Santo de los Santos, para llegar a ser santos.

Como el niño está obligado a hacerse hombre, el cristiano está obligado a ser santo.

El secreto de la santidad consiste en no cansarnos nunca de estar empezando siempre.

El verdadero ideal cristiano no es ser feliz, sino ser santo.

martes, 24 de febrero de 2009

Razones para ser santo

  • "¿Porque razón hay tan pocos contemplativos?, Porque muy pocos saben separarse enteramente de las criaturas perecederas"
  • La perfeccion es la meta a la cual todos deben aspirar, cada uno según su condición.
  • El progreso en la caridad debería ser más rápida a medida que nos acercamos a Dios.
  • Toda la doctrina demuestra que no es posible separar santificación y salvación, como los que dicen: "Yo nunca llegaré a ser santo, me basta con salvarme." Hay en esa manera de ver las cosas un error de perspectiva; la santificación progresiva es en realidad el camino de la salvación; en el cielo no habrá mas que santos, y por eso todos y cada uno debemos aspirar a la santidad.
  • Es posible alcanzar la santidad en el estado matrimonial, como Santa Clotilde, San Luis, la beata Ana María Taigi; pero es mas dificil llegar a ella por ese camino.
  • El sacerdote, en efecto debe iluminar a los demás, y sería muy conveniente que él se encontrase en la vía iluminativa, como convendría que el obispo se hallase en la vía unitiva de los perfectos.
  • Si la vida no se eleva, desciende; y para evitar que descienda, es preciso que se eleve como una llama.
  • Comienzan estos a ver claro que es preciso ser verdaderamente pobres de espíritu y humildes para crecer en la caridad; que hay que renunciar a todas las niñerias, burdas o sutiles, de la vanidad, del orgullo y de sensualidad espiritual.
  • "La gracia no destruye la naturaleza (en lo que tiene de bueno) sino que la perfecciona."
  • Para conseguir adelantar en la vida espiritual por medio de la lectura debemos aprender a leer atentamente, y no devorar los libros; es preciso penetrar bien en lo que se lee.